Te fuiste muy pronto,
Y no hubo tiempo para abrazarte
O darte todos los besos que tenía para ti.

Desde antes de tu llegada
Te esperaba con tantas ganas,
Eras razón de alegría y sonrisas.
Me ayudaste a creer,
Creer más de lo que alguna vez creí.
Creí y declaré que eras posible,
Que llegarías,
Sin importar ningún diagnóstico.
Sabía que eras promesa
Y así fue.
Llegaste.
Celebramos tanto,
Lloramos de alegría,
Brincamos en euforia,
Cantamos tu canción,
Declaramos la victoria.
Eras promesa cumplida.

Venciste tanto obstáculos,
Te mantuviste fuerte,
Uniste tantos corazones
Y continuamos creyendo.
Sin embargo,
Sus planes no son los nuestros
Ni nuestros pensamientos Sus pensamientos,
Y te llevó de regreso al hogar celestial.

Tuvimos que decirte adiós.

No pudimos abrazarte
O darte los besos que guardábamos para ti.
Nos quedamos con las ganas de jugar a tu lado,
Verte caminar,
Aprender de tu mano.
No queríamos decirte adiós,
No quería decirte adiós.
Eras tan especial,
Lo fuiste desde el inicio.
Así que te despedimos 
cantando tu canción,
Y con las lágrimas que te recibimos,
Te dijimos adiós.

Mi pequeño guerrero,
Cumpliste tu propósito,
Y Él contigo Su promesa.
Llegaste. Fuiste posible.
Tus ojos vieron la vida
Y tu corazón latió 
Al unísono de tus padres.
Sonreíste, lloraste,
Te abrazaron.
Estuviste aquí.
Es sólo que tu tiempo fue corto,
Muy corto.

No cabe duda que el tiempo
Nos lleva gran ventaja,
Aún no podemos entenderlo
Y mucho menos contenerlo.
Pequeño guerrero,
Te veo en la mirada de tantos pequeños
Y en ellos sé que
Nos sonríes también,
Nos recuerdas que eres
Parte de nosotros,
Por siempre.
Gracias por llegar,
Por ayudarnos a creer.
Te veremos un día,
Donde podremos abrazarte
Y darte todos los besos.
Mientras tanto,
Te llevamos en el corazón.

*En memoria de Pablo Mejía Ayala 



little warrior, death, loss, family, newborn, grief, farewell, family loss

PEQUEÑO GUERRERO